"La buena conciencia es la mejor almohada para dormir." (Socrates)

jueves, 27 de septiembre de 2012

LOS PLAY BOYS “Tanto va el cántaro a la fuente….”


Han pasado muchos años en un silencio sepulcral, pero la paciencia tiene su límite, y paciencia han tenido y más.
No se puede tratar de confundir a estas nuevas generaciones que no vivieron esa década tan bonita de los sesenta en Badajoz; en esa época, y concretamente en el año 1961, nacen Los Play Boys en nuestra capital. Como hasta esa fecha se discute hoy, aquí en este mismo blog, en el enlace que pongo a continuación, pueden ver un artículo escrito por uno de los fundadores del mítico grupo, D. José Vela Ordóñez -Pepe Vela-, publicado en el año 80 en la revista anual que con motivo de la Ferias y Fiestas de San Juan editaba el Excelentísimo Ayuntamiento de Badajoz.

Fíjense en la pagina 55 de este articulo que comienza el la 49, como le digo es parte de una revista, pues en esa pagina 55, verán que el grupo se creo en 1961.
Pues como les digo, años y años callados. Pero para mí, la chispa que ha encendido la mecha y ha dado pie al escrito que a continuación les presento han sido las manifestaciones vertidas por D. Antonio Méndez Monroy -Tony Méndez-, en la entrevista que sobre los Play Boys le realizan en la televisión autonómica Extremeña, este mismo año y a la que asistieron todos los componentes del actual grupo, creo si mal no recuerdo, emitida el 11 de mayo, como digo de este año.
En la citada entrevista, dice Tony Méndez a pregunta del entrevistador al comienzo de la misma “que él tiene información y documentos sobre el grupo del año 1960”. Algo más incierto imposible cuando el grupo se crea en 1961, como ya he demostrado.
Habla también del tema del registro  del nombre de los Play Boys, (OEMP), y cuenta una historia que se da uno cuenta de que no hay nada de verdad en la misma.





Fotografía de la actuación de los Play Boys en la Escuela de Magisterio (Badajoz)


Poco después sale a relucir el tema de un episodio con una actuación de los Play Boys en el Salón de actos de la Escuela Normal de Magisterio de Badajoz; ese día estaba yo presente como un espectador más. En esa época, ni Tony estaba con los Play Boys -ya lo ven en la fotografía- y creo que ni los conocía. Bueno, pues él dice que estaba y que le cortaron la Luz. A preguntas del entrevistador, “¿Y Vds. que hicieron?”, Tony contesta, dando por sentado que él estaba ahí, “que nada… siguieron tocando”. Algo más inverosímil imposible. ¿O las guitarras funcionaban en esa época con pilas? Así podría seguir con la entrevista y la iría deshaciendo en su casi totalidad. Me consta que, un gran amigo mío, le ha ido desmenuzando la entrevista y  ha tenido que ser retirada de su página WEB; es que solo lo de decir que cortaron la luz pero ellos siguieron tocando desautoriza el resto de la entrevista.
Molesta a los creadores del Grupo que las mentiras o medias verdades vayan siempre con la coletilla “Me lo dijo mi amigo Nico” Q.E.P.D.
No se debe  utilizar a una persona ya fallecida para dar fuerza a una aseveración, ya que lo que hace es el efecto contrario al no poder replicar esta persona.
Los nuevos o actuales Play Boys han querido adueñarse de parte o de casi toda la historia del grupo y eso ni es normal, ni es justo, ni es honrado. Los éxitos que haya cosechado el nuevo grupo que los hagan suyos, pero desde luego, ni le quiten méritos a los primeros, ni traten de adueñarse de sus éxitos ni de su historia. No quiero, ni creo incurrir en falta de educación, que no falto el respeto a nadie por contar estas verdades; cuando la Historia se cuenta tal como sucedió no puede ni debe ofenderse  nadie, ya que cada uno es responsable de sus actos.
Y sin más dilación, paso a reproducirles el escrito que me ha sido enviado por los fundadores  de los Play Boys que continúan entre nosotros y el primer incorporado al primitivo trío, que lo firman como verán:
José Vela Ordóñez, Leocadio Mendiola Rodríguez y Jesús Herrero Fuentes.
El citado escrito, ha sido publicado en la pagina de Facebook "Los Play Boys de Jesus Herrero"
LOS PLAY BOYS (Sr. Don Antonio Méndez Monroy)
Siempre hemos observado tu ineptitud y tu poca categoría como cronista o biógrafo de este, nuestro grupo, Los Play Boys. Mentiras, o verdades a medias, con el único y hasta ya molesto argumento, "me lo dijo Nico" –q.e.p.d.-.
Y últimamente la polémica con Manuel Murillo, ¡¡quien da en la diana, eh!!. Éste te demuestra que falseas información y que relatas la historia a tu capricho cuando hablas de los antecedentes históricos de nuestro grupo en algún medio, que sólo nosotros          -como únicos creadores de esa historia, y como tal historia, inalterable- hemos vivido.
Entre otras cosas intentas falsear la fecha de nacimiento del grupo.
Y reduces una parte importante de la biografía de los PB a un escaso “grupo fundado por Nico Cruz –q.e.p.d.-, Pepe Vela y Leo Mendiola y aproximadamente 12 más…”, y todo esto “por deferencia”. Cronistas de esta calaña y de tan corta talla no necesitamos.
¿Tanto trabajo cuesta citar a todos los que aportaron –en mayor o menor medida- su granito de arena al éxito y consolidación de la marca P.B.? : Jesús Herrero, primer cuarto miembro del grupo y junto con Nico, una de las dos grandes voces solistas habituales en sus inicios; Emilio Alba, Puchi Escudero –q.e.p.d.-, Paco Bandeira, Patricio Valadés, Juanín Bote, Chely Núñez, José Ramón Mejías “Mexi”, …; ¿o te hacían sombra estas personas?
Unos u otros actuaron en TVE, ganaron los festivales del Guadiana, del Atlántico, de Llerena,… con versiones o con temas originales.
Claro, en toda esa época a ti ni se te conocía siquiera en la historia de los Play Boys, en la que  has querido meterte de la manera que fuera; pero te reiteramos, la historia es inamovible e implacable, no admite medias tintas como tú pretendes.
Y es que las biografías no pueden ser tendenciosas, ni hacerse de oídas; las autorizadas las escriben o dictan sus protagonistas. En la contraportada del LP nº 18 de la Historia de la música pop española, editado en 1985 por DIAL DISCOS –que suponemos en tu poder-, y dedicado en exclusiva al grupo, figura una bastante detallada.
Todos los relatos que haces y las mentiras que citas, para estas nuevas generaciones te pueden valer, no así para aquellos que hoy cuentan con 60 o 70 años, que conocieron la verdadera trayectoria del grupo que tú quieres o aparcar a la sombra o adueñarte de sus éxitos; de verdadera vergüenza hay que calificar tu comportamiento, al menos ante estos hechos.
Habla de tu tiempo y de tus fantasías, pero aquella primera época es exclusivamente nuestra, tú no estabas, no existías. Respétala, ni la ocultes, ni la manipules, ni te apropies de ella. Tal vez, cuando hayas sabido ponerte a la altura del resto, en todos los aspectos, podrás integrarte en la nómina de personas destacadas que han pasado por los PB. Hoy, desde luego, aún no.
Firman el presente escrito en Badajoz a 21 de Septiembre de 2012.
Don. José Vela Ordoñez  
Don. Leocadio Mendiola Rodríguez  
Don.  Jesús Herrero Fuentes

CINCO LLAVES PARA ENTRAR EN LA EUCARISTÍA


Dios quiere hacernos escuchar su voz y para eso necesita que le des la oportunidad de hacerlo.


SILENCIO


El silencio es un poder. Sin él es muy difícil escuchar. Nuestras eucaristías son deficitarias en silencio. Parece como si nos violentásemos por el simple hecho de estar unos segundos sin decir nada.

El silencio es el ruido de la oración.

El silencio, después de la homilía, es interpelación.

El silencio, después de la comunión, es gratitud al Dios por tanto que nos ha dado.

En el silencio se llena todo de nuestras intenciones personales, peticiones o deseos.

La música o el canto, los símbolos y otras cosas secundarias, nunca pueden ser una especie de tapagujeros que hagan más “digerible” la eucaristía. El silencio no es ausencia de...., es cultivar un lugar para que Dios nazca.


CONTEMPLACIÓN

La Eucaristía se hace más sabrosa cuando se la contempla. En el horizonte inmenso todo parece igual, pero cuando los ojos quedan fijos en él, surgen detalles que a simple vista parecían no existir.

Con la Eucaristía ocurre lo mismo. Es un paisaje que puede parecer todos los días igual. Sentarse, relajarse, olvidarse de lo que rodea lleva al alma contemplativa, a la persona contemplativa a vivir una serie de sensaciones que es la presencia escondida de Dios.

Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile que me ayude”. Le respondió el Señor: “Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada”. (Lucas 10, 38-42).


ORACIÓN

La oración y la eucaristía van de la mano como la cerradura se acciona con la llave. La eucaristía. El diálogo con Jesús se hace más fecundo después de haber escuchado la Palabra de Dios. Para que la Eucaristía resulte vibrante, no es cuestión de recurrir a la ayuda puntual del ritmo maraquero o guitarrero. En el diálogo de las personas está el crecimiento personal y comunitario. En la oración reside uno de los potenciales más grandes para entender, comprender y vivir intensamente la Eucaristía.

"Cuando oréis, no seáis como los hipócritas que son amigos de rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas, para exhibirse ante la gente. Ya han cobrado su paga, os lo aseguro. Tú, en cambio, cuando quieras rezar, echa la llave y rézale a tu Padre que está ahí en lo escondido; Tu Padre que ve lo escondido te recompensará" (Mt. 6, 5-6).


CARIDAD

La fuente de la caridad perfecta es la Eucaristía. La fuente de la caridad que nunca se agota ni se cansa es la Eucaristía. En ella contrastamos nuestros personales egoísmos con las grandes carencias que existen en el mundo que nos rodea. Cada día que pasa es una oportunidad que Dios nos da para ofrecer algo o parte de la riqueza material o personal que podemos tener cada uno de nosotros.

Hay dos dimensiones que nunca podemos olvidar al celebrar la eucaristía: la caridad hacia Dios y la caridad hacia los hermanos. Amar a Dios con todo el corazón y con toda nuestra alma es subirse al trampolín, para saltar y amar, aunque se nos haga duro y a veces imposible, a los más próximos a nosotros. Y, esos próximos, ¡qué lejos los tenemos muchas veces del corazón y qué cerca físicamente!

Hoy, de todas maneras, está más de moda mirar horizontalmente al hombre que verticalmente acordarnos de que Dios existe.

«Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, cercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva." ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?» El dijo: «El que practicó la misericordia con él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo».


ESCUCHA

Cuando Dios habla no nos da simple información: se nos revela. Su Palabra es un escáner por el que vamos conociendo el corazón de Dios, sus sentimientos, sus pensamientos y, también, lo qué tiene pensado para cada uno de nosotros. Lo qué quiere de cada uno de nosotros.

El Antiguo Testamento nos prepara a la venida de Cristo. Las epístolas y otras lecturas nos ofrecen las reflexiones de San Pablo y de otros contemporáneos sobre Jesucristo, su vida y su mensaje. El Evangelio nos da la clave de cada encuentro eucarístico. Es el punto culminante de toda la Liturgia de la Palabra. Es en este momento, cuando puestos de pie rendimos homenaje presente en la Palabra.

Le reclamaba una vez por la noche al Señor:
¿Por qué Señor no me escuchas?, si cada noche te hablo...
- ¿Por qué Señor no me atiendes?, cuando en cada momento te pido...
- ¿Por qué Señor no te veo?, si oro constantemente...
- En esta noche Señor hablo y hablo contigo, mas no siento tu presencia, ¿por qué Señor no me tomas en cuenta?


A lo que Dios contestó:
- Cada noche escucho tu clamor, cada noche trato de atender, cada noche trato de hacerme ver delante de ti, y quisiera cumplir tus deseos. Pero me hablas y pides muchas cosas, las cuales escucho con atención, sin embargo, en cuanto terminas de agradecer y de pedir lo que necesitas, terminas tu oración, sin darme oportunidad de hablar


Una conversación es un diálogo entre dos, muchas veces hablamos con Dios pero no nos damos un tiempo para escuchar su voz. ¿Alguna vez has tratado de hablar con alguien que no te deja decir ni una sola palabra? Pues bien, Dios quiere hacernos escuchar su voz y para eso necesita que le des la oportunidad de hacerlo, y solo entonces, al escuchar su voz y guardar silencio por un momento, tu oración será completa, y Dios cumplirá su promesa de darte todo aquello que pidas con fe.

Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino. El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría; pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumba enseguida. El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.
Autor: J.Leoz.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

ENTENDER AL HOMBRE PARA ENTENDER LA CRISIS


Autor: Pablo Cabellos Llorente

            Con gran interés, he leído una reciente Tercera de ABC, titulada "El miedo que nos gobierna", cuyo autor es Antonio Hernández-Gil. Con erudición y belleza literaria, describe la situación de nuestra sociedad de manera realistamente descarnada y con la erudición propia del  hombre de leyes. Se mueve entre la piedad que proponía Rousseau para lograr el pacto de convivencia del Contrato social y el pesimismo de un Hobbes con el estado como gran Leviatán, surgido del miedo que busca seguridad.
            Acaba inclinándose por la realidad de que vivimos en una sociedad miedosa, regida por políticos que miran más su triunfo en las siguientes elecciones que el cambio necesitado por todos. Es un artículo brillante, pero un tanto cerrado a la esperanza, que sólo mantiene en unos posibles pensadores capaces de idear un diseño mejor para nuestro mundo.
            Sería pueril que yo intentase enmendar la plana a tan magnífico artículo, pero  me voy a permitir ofertar una posible complementariedad al escrito del ilustre jurista. Se puede completar lo que dice sobre la Revolución  Francesa y la Ilustración, sobre los hombres de pensamiento que forjaron a su entender la modernidad. Cita expresamente a Descartes, Pascal, Locke, Newton, Vico. Spinoza, Hume, Montesquieu, Rousseau, Voltaire y Kant. Es bien cierto que tanto estos personajes como los hechos referidos  dieron lugar a un nuevo régimen. Sus aportaciones fueron distintas y su influencia posterior también.

            Sin embargo, me atrevo a pensar en el aspecto negativo que han desarrollado esas ideas -en buena medida causa de lo que ahora sucede- porque a partir de las reflexiones de algunos de ellos se llega a este hombre moderno causante de la crisis, este hombre autónomo que, emancipado de Dios, pierde su sentido. Fue un logro la desvinculación de la sociedad respecto de las monarquías absolutas y de la Iglesia, un logro que alcanza a la misma monarquía y a la Iglesia que, desligada del poder temporal, puede sin rémoras dedicarse a lo que le es propio: ofertar las medios para alcanzar la santidad.
            Pero se produce un corte tan radical que tal vez confundió la separación de la Iglesia de los asuntos de este mundo con la liberación del hombre respecto a Dios, liberación que no es tal porque perdido el sentido, se vacía considerablemente la libertad. Algunos de esos autores -casi todos cristianos- han cooperado a la confusión del subjetivismo con la conciencia, ha sustraído de las actividades humanas toda referencia al Creador, han ido desechando la razón en beneficio de lo empírico, han originado progresivamente un Estado que lo es todo en detrimento de la persona...
            A mi entender, aquí radica en buena medida la situación de esta sociedad que se tambalea sin encontrar el lugar perdido. No persigo la vuelta a la Edad Media ni al confesionalismo religioso que ha hecho mal -en algunos casos continúa- principalmente a las religiones. Sí desearía encontrar una nueva sociedad en la que la persona ocupase el lugar que le corresponde como criatura de Dios. Y, a partir de ahí, se puede construir un nuevo orden con cabida para la esperanza. Enseguida aparecerá la objeción de que estamos en una sociedad plural en la que caben ateos y agnósticos. Por supuesto que caben, pero ahora mismo quienes estamos fuera somos los creyentes. Ahí voy.
            Hablando del personalismo de Juan Pablo II, ha escrito Juan Manuel Burgos: Si los hombres entienden qué es el bien y qué es el mal se debe exclusivamente a que lo han experimentado interiormente. Aquí es donde se encuentra el origen de la ética, lo que supone, en términos de teoría de las ciencias, que es sustancialmente autónoma con respecto a cualquier otra ciencia (y a la metafísica, en particular) ya que no toma de ninguna sus contenidos sino de una experiencia antropológica originaria. Esta filosofía personalista puede ser la aportación que se espera para construir una sociedad nueva que respete a todos.
            El personalismo surgió en la Europa de entreguerras con el objetivo de ofrecer una alternativa a las dos corrientes socio-culturales dominantes del momento: el individualismo y el colectivismo. Frente al primero, que exaltaba a un individuo autónomo y egocéntrico, remarcó la necesidad de la relación interpersonal y de la solidaridad; y frente al segundo, que supeditaba el valor de la persona a su adhesión a proyectos colectivos como el triunfo de una raza o la revolución, el valor absoluto de cada persona independientemente de sus cualidades. (Revista Española de Personalismo)
            De cara a una sociedad y unos estados vacíos de ideales, es necesario recuperar la ilusión de ser personas con la dignidad que nos corresponde, lo que probablemente sólo es posible restaurando la verdad sobre el hombre. Cualquier otra cosa sería comenzar la casa -también la economía- por el tejado. Juan Pablo II subrayó la primacía del hombre sobre los medios de producción, la primacía del trabajo sobre el capital y la primacía de la ética sobre la técnica. En el centro está la dignidad del hombre, que es siempre un fin y jamás un medio. Acierta Hernández-Gil al apelar a la razón.

domingo, 23 de septiembre de 2012

LOS PLAY BOYS DE LOS AÑOS 60



GRUPO QUE SE FUNDO EN BADAJOZ, EN 1961
 
 
 

¿QUE HACE LA IGLESIA POR LA HUMANIDAD?




AQUI TIENEN UN PEQUEÑO RESUMEN DE LO QUE LA IGLESIA HACE POR TODOS
 
 

LOS PLAY BOYS, Rock de la cárcel


QUE YO NO ME PIERDA

 
Que Dios no permita que yo pierda el romanticismo, aun sabiendo que las rosas no hablan...

Que yo no pierda el optimismo, aun sabiendo que el futuro que nos espera puede no ser tan alegre...

Que yo no pierda la voluntad de vivir, aun sabiendo que la vida es, en muchos momentos, dolorosa...

Que yo no pierda la voluntad de tener grandes amigas; aun sabiendo que, con las vueltas del mundo, ellas se van de nuestras vidas...

Que yo no pierda la voluntad de ayudar a las personas, aun sabiendo que muchas de ellas son incapaces de ver, reconocer y retribuir, esta ayuda...

Que yo no pierda el equilibrio, aun sabiendo que muchas fuerzas quieran que yo caiga...

Que yo no pierda la voluntad de amar, aun sabiendo que la persona que yo más amo, pueda no sentir el mismo sentimiento por mí...

Que yo no pierda la luz y el brillo en la mirada, aun sabiendo que muchas cosas que veré en el mundo, oscurecerán mis ojos...

Que yo no pierda la garra, aun sabiendo que la derrota y la pérdida son dos adversarios sumamente peligrosos...

Que yo no pierda la razón, aun sabiendo que las tentaciones de la vida son muchas y deliciosas...

Que yo no pierda el sentimiento de justicia, aun sabiendo que la perjudicada pueda ser yo...

Que yo no pierda mi abrazo fuerte, aun sabiendo que un día mis brazos estarán débiles...

Que yo no pierda la belleza y la alegría de ver, aun sabiendo que muchas lágrimas brotarán de mis ojos y correrán por mi alma...

Que yo no pierda el amor por mi familia, aún sabiendo que ella muchas veces, me exigirá esfuerzos increíbles para mantener la armonía...

Que yo no pierda la voluntad de donar este enorme amor que existe en mi corazón, aún sabiendo que muchas veces él será rechazado...

Que yo no pierda la voluntad de ser grande, aun sabiendo que el mundo es pequeño...

Y encima de todo...

Que yo jamás me olvide que ¡Dios me ama infinitamente! Que un pequeño grano de alegría y esperanza dentro de cada uno es capaz de cambiar y transformar cualquier cosa, pues ¡la vida es construida en los sueños y realizada en el amor!

¿De qué nos sirve vivir, sino sabemos respirar? ¿De qué nos sirve soñar, sino somos capaces de hacer realidad nuestros sueños?

sábado, 22 de septiembre de 2012

MARÍA PROVOCA LA PRIMERA "SEÑAL"


Además de la gran confianza que María mostró en su Hijo, ella fue el medio que Dios usó para dar comienzo a la manifestación de Jesús.

Ojalá puedas leer en el Evangelio Jn 2, 1-12, cuando María le pide a su Hijo que les falta el vino en una boda donde fueron invitado en Caná.

A mí me llama poderosamente la atención ese detalle de María de acercarse a visitar a su prima santa Isabel tras tener conocimiento de su estado de gestación, también su fina observación en las bodas de Caná, en una situación de tanto embarazo para aquellos jóvenes esposos. Todo ello habla de un corazón amable, sencillo, bondadoso, atento, comprensivo, servicial en nuestra madre del cielo".

Una contemplación superficial del episodio de la boda de Caná nos dice que lo más milagroso fue el hecho de que Jesús mostró su dominio absoluto sobre la materia, convirtiendo agua en vino. Sin embargo, el Evangelista nos da a entender que no fue así al decir "Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzó a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos" (Jn 2, 11).

Según el Evangelista la finalidad intrínseca de este milagro fue el convencer a sus discípulos que Él era lo que decía que era: el Hijo de Dios. Así manifestó su "gloria" que era su divinidad, pues María le obligó a "hacer llegar su hora" de mostrar su gloria o divinidad.

Independientemente de la gran confianza que María mostró en su Hijo, como hemos comentado antes, está el hecho de que ella fue el medio que Dios usó para dar comienzo a la manifestación de Jesús de Nazaret como su Hijo. Aquí María aparece como aquella que hace conocer a Cristo. Uno podría pensar que tal vez su misión fuese solamente traer al Hijo al mundo y después dejarlo manifestarse como le pareciera mejor. Dios en su providencia quería hacer las cosas de otra manera: quería dar a conocer a su Hijo al mundo por medio de su Madre. Nosotros podemos no estar de acuerdo con esta metodología, pero no se puede negar que Él quiso adoptarla para manifestar a su Hijo.

Parece ser que el Padre sigue usando esta metodología para dar a conocer a su Hijo. Son elocuentes las múltiples apariciones de la Virgen en estos dos últimos siglos. Pensemos en Lourdes, Fátima...
Autor: P. Fintan Kelly.

viernes, 21 de septiembre de 2012

MATEO, DE PUBLICANO A SANTO

El cobrador de impuestos, no calcula las consecuencias, no regatea. Deja absolutamente todo y comienza una nueva vida al lado de Cristo.
Mateo, el publicano, tuvo la gran suerte de encontrarse con Cristo y así su vida experimentó un gran cambio hasta convertirse en el gran apóstol y evangelista que conocemos. Experimentó sin duda la angustia y la tristeza del pecado desde su condición de publicano, pero después fue valiente y decidido a la hora de abandonar aquella vida para ponerse de rodillas ante la verdad de Dios que quería su corazón plenamente. Así se operó la conversión: de publicano a santo.

Al pasar vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: "Sígueme" (Mt 9, 9). La misión de Cristo fue siempre la de salvar al hombre de la esclavitud del mal. Parece que siempre está comprometido en esta lucha.

Cristo siempre pasa, y siempre se encuentra con alguien: con Zaqueo, con la Samaritana, con la pecadora pública. Al pasar se encuentra con Mateo, un publicano, un ser señalado por los judíos que se creían buenos, un hombre de mala reputación, un pecador. Cristo se dirige a él y le ofrece otro camino: cambiar la mesa de los impuestos por una vida de entrega generosa y desinteresada a los demás, cambiar la vida de pecado por una vida de amistad con Dios, cambiar en definitiva el corazón. Una auténtica conversión. Él acepta esta invitación, porque la mirada de aquel hombre le había hecho comprender su pobreza interior, la pobreza que siempre conlleva el pecado.

"Él se levantó y le siguió" (Mt 9,9). Admira la prontitud con que Mateo abandona su vida de pecado para abrazar el amor de Dios. No hace consideraciones, no calcula las consecuencias, no regatea a Cristo. Deja absolutamente todo y comienza una nueva vida al lado de Cristo. Realiza dos gestos, sintetizados en dos palabras: "Se levantó", como si se dijera que abandona aquella mesa, símbolo de su vida pasada y de su pecado; y es que para salir del pecado siempre hay que abandonar algo propio, personal. Y "le siguió", es decir, abrazó una nueva vida, una vida junto a Dios, una vida centrada en otros valores, una vida nueva en Cristo. No fue sin duda fácil para Mateo esta decisión, pero bien valía la pena probar otro camino distinto de aquel que se había convertido para él en tantos momentos de dolor, de angustia y de remordimiento.

"No he venido a llamar a justos sino a pecadores" (Mt 9,13). Jesús aceptó la invitación de Mateo a comer en su casa, casa que se llenó enseguida de publicanos y pecadores. Los fariseos preguntaron a los discípulos por qué comía su Maestro con publicanos y pecadores. Pero fue Jesús el que les respondió: "No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio" (Mt 9, 10-13).

Es maravilloso el comprender cómo el Corazón de Dios busca la oveja perdida y cómo se llena de alegría verdadera y profunda cuando la encuentra. Por eso se enfrenta con estas palabras tan consoladoras a aquellos fariseos que se extrañaban de que el Maestro se sentara a la mesa con los pecadores. No sabían aquellos hombres que Cristo había venido a salvar precisamente a aquellos que ellos despreciaban y, más aún, ignoraban los fariseos que tal vez era más fácil sacar del abismo del mal a personas que se aceptaban pecadoras que a ellos mismos que se consideraban justos.
Autor: P. Juan J. Ferrán.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

CUANDO SE CONFUNDE EL AMOR

El amor de Dios nos invita a dar sin esperar nada, a perdonar, que son la moneda del amor con la que se compra la verdadera felicidad.
La vida está llena de sorpresas, situaciones que nos admiran y al mismo tiempo nos entristecen.

El mundo y los hombres sin Dios, buscan a toda costa su propia felicidad, aun a costa de los demás. El amor de Dios nos invita a dar sin esperar nada, a llevar el perdón y el sacrificio, que son la moneda del amor con la que se compra la verdadera felicidad. Espero que aproveches estas reflexiones para que ames de verdad, con las características reales del amor, y no te conviertas en un producto de la sociedad que no solo te lleva al capricho de no pensar en los demás, sino a llenarte de ti mismo.

El amor es paciente y da tiempo a la relación para que crezca.
El capricho es impaciente, imprudente, impulsivo e irrazonable.

El amor se controla a sí mismo y desea lo mejor para el otro.
El capricho es obstinado y exige que se hagan las cosas a su manera.

El amor se centra en la persona y en su carácter y no sólo en sus rasgos exteriores.
El capricho se basa sobre expectativas y condiciones idealistas, irreales y egoístas.

El amor no puede separarse de Aquel (Dios) que es amor; por eso va junto con la fe, a la que da significado, y ésta pone propósito en el amor.
El capricho se enreda con las sensaciones del momento y con frecuencia aleja a Dios.

El amor se edifica en la aceptación de sí mismo y supone lo mejor en el otro mediante una confianza implícita.
El capricho, con frecuencia, está inseguro de sí mismo, lo que le pone celoso y hace posesivo del otro. Esto se manifiesta en peleas constantes.

El amor se construye sobre la amistad, si se rompe la relación, cada uno queda mejor por haberse conocido.
El capricho tiene una base insegura, y deja cicatrices y recuerdos dolorosos.

El amor es veraz y se caracteriza por una comunicación sincera y honrada.
El capricho es falso, porque teme compartir su verdadero yo y ser rechazado.

El amor es fiel a los valores personales, aunque arriesgue la terminación de la relación.
El capricho puede cometer acciones objetables por temor a perder al otro.

El amor soporta los altibajos de la vida, porque sabe que los sentimientos y las circunstancias no alteran el compromiso de amar.
El capricho crea nerviosismo en la amistad.

El amor mejora la calidad de una persona.
El capricho y sus traumas, consumen la energía, lo que hace sufrir en los estudios, el trabajo y la amistad; por lo tanto, sufre la calidad de la persona.

El amor mejora la confianza en sí mismo.
El capricho tiende a engendrar dependencia y sentimientos inadecuados acerca de sí mismo.

El amor crece con el tiempo y perdura a pesar de la separación.
El capricho se debilita con el tiempo y la separación.

NO DEJES DE TOMAR TU DECISIÓN, PERO NO TARDES MUCHO, PUES PUEDE SER QUE SEA EL SEÑOR CAPRICHO QUE LLEVAS DENTRO, QUE TE TIENE ATADO Y NO TE DEJA CRECER...
Autor: P. Dennis Doren L.C.