"La buena conciencia es la mejor almohada para dormir." (Socrates)

jueves, 17 de octubre de 2013

Francisco: «Es un escándalo que aún haya hambre en el mundo»


El Papa saluda a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro

Efe.  Ciudad del Vaticano.

El Papa Francisco calificó hoy de "escándalo" que exista el hambre y la malnutrición en el mundo y criticó "el consumismo, el desperdicio y el despilfarro de alimento" en un mensaje enviado al director de la FAO, José Graziano da Silva, en ocasión de la Jornada Mundial de la Alimentación.
En su mensaje, que fue leído hoy durante la celebración de esta jornada en la sede, en Roma, de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), el papa consideró que uno "de los desafíos más serios para la humanidad es el de la trágica condición en la que viven todavía millones de personas hambrientas y malnutridas, entre ellas muchos niños".
El Papa Jorge Mario Bergoglio instó a todas las partes de la sociedad a "afrontar juntos" este problema "para lograr una solución justa y duradera" y para que "nadie se vea obligado a abandonar su tierra y su propio entorno cultural por la falta de los medios esenciales de subsistencia".
Bergoglio hizo notar la paradoja de cómo la globalización permite conocer las situaciones de necesidad de las personas en todo el mundo, pero sin embargo "crece la tendencia al individualismo" y a "la indiferencia tanto a nivel personal como de las instituciones y de los estados, respecto a quien muere de hambre o padece malnutrición".
"El hambre y la desnutrición nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema. Algo tiene que cambiar en nosotros mismos, en nuestra mentalidad, en nuestras sociedades", insto el pontífice argentino.
Para el Papa, es necesario, "hoy más que nunca, educar a la solidaridad, redescubrir el valor y el significado de esta palabra tan incómoda, y muy frecuentemente dejada de lado, y hacer que se convierta en actitud de fondo en las decisiones en el plano político, económico y financiero, en las relaciones entre las personas, entre los pueblos y entre las naciones".
"Sólo superando visiones egoístas e intereses de parte, también se podrá lograr finalmente el objetivo de eliminar las formas de indigencia determinadas por la carencia de alimentos", agregó.
Pero además, si se consideran las, según datos de la FAO, 1.300 millones toneladas de alimentos que se desperdician anualmente, Francisco abrió el interrogante: "Sobre la necesidad de cambiar realmente nuestro estilo de vida, incluido el alimentario".
Un estilo de vida, agregó, que "en tantas áreas del planeta está marcado por el consumismo, el desperdicio y el despilfarro de alimentos".
Los datos proporcionados por la FAO indican que, aproximadamente un tercio de la producción mundial de alimentos no está disponible a causa de pérdidas y derroches cada vez mayores.
"Bastaría eliminarlos para reducir drásticamente el número de hambrientos", clamó el Papa.
Para Bergoglio, el "desperdicio de alimentos no es sino uno de los frutos de la 'cultura del descarte' que a menudo lleva a sacrificar hombres y mujeres a los ídolos de las ganancias y del consumo".
Ante los datos de 870 millones de personas que sufren hambre y malnutrición, el papa lamentó: "El triste signo de la 'globalización de la indiferencia', que nos acostumbra lentamente al sufrimiento de los otros, como si fuera algo normal".

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